Procedimiento: Se realiza bajo anestesia local para reducir el dolor. En bebƩs, suele ser un procedimiento rƔpido de aproximadamente 20 minutos.
Razones: Se practica por higiene, para prevenir fimosis (estrechez del prepucio), o por tradiciones religiosas/culturales.
Beneficios: Reduce el riesgo de cÔncer de pene, balanopostitis (infección del glande) y facilita la limpieza. La OMS la reconoce para reducir el riesgo de VIH.
Recuperación: En recién nacidos, la cicatrización toma aproximadamente una semana.
Contraindicaciones: No se recomienda en bebĆ©s prematuros, aquellos con inestabilidad clĆnica o anomalĆas anatómicas del pene, como la hipospadias.
Aspectos a Considerar
Aunque es segura, como cualquier cirugĆa, puede tener riesgos mĆnimos como sangrado o infección. La decisión de realizarla suele ser tomada por los padres, aunque tambiĆ©n se realiza en niƱos mayores y adultos por necesidades mĆ©dicas.
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